El Tiempo en Cuenca

miércoles, 7 de noviembre de 2007

El alcalde le da un vuelco al proyecto del nuevo hospital, al cambiar su ubicación; la gestión de Pulido en esto, puede que lleve la marca de calidad


Ya habíamos manifestado en más de una ocasión, que el espacio que había buscado Martínez Cenzano para la ubicación del nuevo Hospital no nos gustaba por diferentes motivos; y por eso, aunque nos reservamos una buena dosis de cautela, ya que aunque casi podríamos adelantar el lugar exacto, éste aún no se ha anunciado de manera oficial, pero nos parece que podría ser una buena gestión por parte del Equipo de Pulido.

Recordemos que el pasado veintitrés de enero, a falta de cuatro meses para las elecciones locales y autonómicas, Barreda visitaba nuestra ciudad y, por sorpresa, anunciaba la construcción de un hospital nuevo en nuestra ciudad.

Ese anuncio, suponía el cambio de posición de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha con respecto a la política en inversión hospitalaria hacia nuestra provincia y las previsiones de futuro. Lo que comenzó por un arreglo de fachada, y como mucho a medio plazo una simple reforma del actual; una más de las numerosas que se habían acometido y que siempre fueron molestas e insuficientes, se convertía en la promesa de construcción en cinco años de un hospital para el siglo XXI, con una dotación del al menos 130 millones de euros.

Hasta ese momento, la única formación política que había defendido la necesidad de un nuevo Hospital era Independientes por Cuenca, que desde años atrás llevaba a cabo una campaña mediática e institucional de cara a informar a la opinión pública, y presionar al Gobierno Autonómico con ese objetivo.

Fueron numerosas las ruedas de prensa que ofreció iXC, tanto a través de la Portavocía de la Ejecutiva del Partido como desde la del Grupo Institucional en el Ayuntamiento, para explicar a los conquenses la insuficiencia de acometer nuevas reformas en el Hospital Virgen de la Luz, que después de otras llevadas a cabo con anterioridad, se había demostrado que tiene una situación de caducidad irreversible. Igualmente fueron muchos los artículos publicados en la Web Institucional del Partido, así como los ejemplares impresos que buzoneó nuestra Formación, para que los conquenses dispusieran de toda la información, para tener un criterio preciso con respeto a una cuestión tan importante como es la salud.

De esa manera, se enteró todo el mundo que el Gobierno de Castilla la Mancha llevaba invertidos, desde que asumió las competencias en materia sanitaria, centenares de millones de euros repartidos entre el resto de provincias del “engendro autonómico”, para la construcción de nuevas y modernas instalaciones; mientras que los planes para Cuenca se limitaban, en principio, al arreglo de la fachada, la ampliación de quirófanos, la climatización del complejo y, poco más. Se repetía de nuevo el trato marginador que se siempre se nos ha dispensado desde la “corte manchega”. Y ya se sabe, que en lo demás puede, pero “con la salud no se juega”

En el Pleno Municipal de noviembre de 2006, iXC presentó para ser votada, una moción para instar al Gobierno Autónomo a la construcción de un nuevo Hospital, que podría suponer una inversión que se aproximara a los 150 millones de euros; y para el impulso de la docencia y la investigación en el mismo, también nuestra propuesta incluía la implantación del Instituto Autonómico para la Telemedicina y del Instituto de Biología y del Desarrollo. Fue rechazada con el voto en contra de la mayoría formada por el Grupo socialista presidido por Martínez Cenzano, que no quería contrariar la falta de expectativas de la Junta; y con el voto favorable de nuestro Concejal y los diez restantes del Grupo Popular. Así las cosas, al término de aquella sesión, Ávila Cortés, que era entonces Portavoz del Psoe en el Ayuntamiento, anunció que el Gobierno tenía la intención de hacer una reforma con una inversión estimada en torno a 54 millones de euros. Insuficiente.

Lo de Barreda del veintitrés de enero; una noticia así de un proyecto importante, que se hace a cuatro meses de los comicios, más que un anuncio, es una promesa electoral; y aquí las promesas o no se cumplen, o lo hacen siempre demasiado tarde. Por ello, en una comparecencia ante los medios de información, solicitamos al anterior Alcalde que fuera diligente en los trámites para la adquisición de los terrenos. Sin embargo, muy al contrario de aplicar diligencia a esta cuestión, Martínez Cenzano lo que hizo fue vincular el espacio a reservar, a la aprobación de un Plan de Urbanismo –POM-, claramente especulador e injusto para la mayoría de los ciudadanos. Es decir, al nuevo Hospital de Cuenca le pretendió aplicar la misma doctrina que a otros proyectos; como por ejemplo, la Estación del AVE o el Ars Natura, que siempre los ha vinculado a un proceso de especulación inmobiliaria, eligiendo su emplazamiento bajo la influencia y el arbitrio de determinados señores que imponen su voluntad para el beneficio propio.

Coaccionar; así como ceder, si lo hace Pulido, a la intención de Cenzano y su pesebre, con respecto a precipitar la aprobación de ese POM ideado de la forma expuesta para esos fines, bajo el pretexto-amenaza de que solamente así se podrán conseguir las inversiones de la Junta, como pretenden hacer ver también con el Palacio de Congresos y Exposiciones (en los terrenos de RENFE), para sacar adelante, aún después de perder en la urnas, el reparto territorial dispuesto en el POM, sería un golpe de mano encubierto a la democracia y el derecho de soberanía del Pueblo conquense.

En aquel lugar que quería Cenzano, se corría un riesgo doble; de un lado, la proximidad con respecto al “Virgen de la Luz” entrañaba el peligro de que se tratara más que de un Hospital Nuevo, de una ampliación del antiguo; algo que no nos debería extrañar si nos fijamos en la experiencia de otras promesas que o no se han cumplido jamás, o al final se han minimizado de forma extremada, como en el lugar de La JONDE –Joven Orquesta Nacional de España-, la Esuela Municipal de Música; y, de otro, la vinculación a ese POM y con el mismo al negocio especulativo.

Por ello, pensamos que la gestión política de Pulido en este tema, puede que tenga marca de calidad, pues estaríamos matando varios pájaros de un tiro. Por un lado terminaría con el pretexto para precipitar la aprobación de unos planes sectarios del reparto del Municipio, que vienen de atrás; y, de otro, obligar a Barreda a que enseñe, esta vez de verdad, las cartas de su baraja para evitar un nuevo farol.

martes, 6 de noviembre de 2007

El de Cuenca es el único Campus acotado por los cuatro costados y dentro de una muralla
















LA OPINIÓN.- Una vez más, una capital de las que conforman este invento que se empeñaron en llamar Castilla la Mancha, como es ahora el caso de Guadalajara, nos confirma que si ya Cuenca hacía honor a su eslogan de allá por los años sesenta, todavía agonizante la dictadura, de ser "única"; ahora después de treinta años de democracia, continúa siéndolo con mayor grado de merecimiento.

Es de sentido común, que cualquier ciudad en la que se implante un Campus Universitario, por pequeño que sea, siempre debe tener en cuenta una serie de aspectos urbanísticios sin los cuales, además de limitar sus posibilidades de ampliación en cuanto a la capacidad para nuevas titulaciones e instalaciones de diversa índole -deportivas, laboratorios, centros de investigación, auditorio, etc-, se impide la eficacia necesaria para cumplir con las funciones de docencia, investigación y convivencia.

El microcampus de la ciudad de Cuenca, se ha ido haciendo en la ladera de un cerro; muy, pero que muy inclinado y a base de retazos. Como aquellas madres que tenían la necesidad de añadir retales a la ropa de sus hijos, al ir quedándose pequeña conforme éstos crecían.

En primer lugar, el sitio en el que se implantó, pienso yo que por la inercia de que allí se encontraba el edificio de "Los Salesianos", ya venía acotado por el Cerro; con lo cual, sus posiblidades de ampliación ya eran menores que en un espacio abierto. Pero es más; para mayor "inri" de esta cuestión, la limitación a ese espacio también venía dada desde el comienzo, porque resulta que esta acotación por su parte trasera, también estaba por delante por la preexistencia del Hospital Provincial y una vía de trafico perimetral, además del río Júcar.

Por tanto, ya desde el momento que se "pensó" dónde situarlo, se establecieron las premisas para su pequeñez en todos los sentidos -en Cuenca siempre pensamos pequeño, con complejo-; incluso de la pequeñez de miras hacia el futuro más o menos lejano. No se trataba tanto de una Autonomía que se presuponía nos iba a resultar adversa, aunque esos mismos dirigentes que lo idearon en aquel lugar, fueran los que más defienden "el invento manchego"; sino de prever que alguna vez en el futuro esta ciudad tuviese alguna aspiración en materia universitaria.

Pero esto no iba a quedar en esa idea raquítica con la que se concebía el presente y fueturo universitario para Cuencia y su provincia; sino que además los universitarios de fuera tenían que ser objeto comercial del especulador inmobiliario; y se ideó un convenio urbanístico con Aurelio González, que se presentó como necesario para poder encajar alguno de los edificios de nueva planta, y encojonar más los existentes.

El caso es que se añadió una acotación más, llenando de bloques de edificios horrorosos, de esos de "a ladrillo visto como siempre" que enciman le dan al campus la sensación de una pequeña ciudad fortificada en la que los estudiantes se encuentran arrinconados y aislados de la vida.

Y es que Cuenca más que ser única, es la única en la que los dirigentes hacen este tipo cosas y encima la población tan contenta, siempre a verlas venir.

El campus universitario de Guadalajara, más cerca según el consejero


LANOTICIA.-Eldigitalcastillalamancha.es


5 de noviembre de 2007. El consejero de Educación y Ciencia, José Valverde, aseguró hoy que la Junta está en condiciones "de encargar el proyecto del campus Universitario de Guadalajara" una vez que se ha fallado el concurso de ideas para ese recinto universitario.

Según explicó Valverde a Europa Press, la idea de la Junta es que el nuevo campus de Guadalajara esté en un lugar donde se unan docencia, investigación y campus, "porque es así como acordamos con el Ayuntamiento de Guadalajara y porque esa es la forma que ha concebido la Universidad de Alcalá".

En ese sentido, el rector de la Universidad de Alcalá, Virgilio Zapatero, reiteró a Europa Press que su idea pasa por un campus "integrado, flexible para que pueda adaptarse a los cambios que puedan ir produciéndose en la docencia, conectado con la ciudad y que sea mantenible desde el punto de vista económico porque si no se tiene esto en cuenta luego el muy costoso sacarlo adelante".

Según explicó el rector, hay que cumplir estos requisitos porque son decisiones "oficiales de la Universidad" y recordó que en el concurso de ideas fallado recientemente "ya se recogían todos estos requisitos exigidos desde los órganos de decisión de la universidad Alcalaina".

Por su parte, el alcalde de Guadalajara quiso separar lo que será el parque Científico y Tecnológico "que lógicamente tiene que estar en un lugar nuevo y separado del caso urbano propiamente dicho" con otros estudios "que pueden utilizar perfectamente algunos edificios de Guadalajara".

En ese sentido, el alcalde explicó que su intención es proponer que algunos lugares concretos "que se ubican dentro de la ciudad en la zona del Infantado" puedan formar parte del futuro campus.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Bien Castellano Bobillo; aunque esa gestión la hizo iXC en la anterior legislatura, está bien volverles a sacar las vergüenzas









Ayuntamiento de Cuenca




En la anterior legislatura, desde independientes por Cuenca hicimos una serie de gestiones encaminadas a resolver si era cierto que en la Comisión de Seguimiento para la Ubicación de la Estación del AVE, se habían tratado una serie de cuestiones de máxima importancia para el futuro de la llegada del Tren de Alta Velocidad a nuestra ciudad. Nos resultaba muy sospechoso, que el Ministerio de Fomento hubiera cambiado, de la noche a la mañana, su postura con respecto a situar la Estación dentro de Cuenca, en concreto en los actuales terrenos de RENFE, para lo que el Estudio Informativo que se publicó en el BOE, reservaba más de 108 millones de euros.

En primer lugar, solicitamos que se integrara nuestra Formación en la mencionada Comisión, cuyas decisiones eran vinculantes por lo firmado en el Acuerdo de Murcia, puesto que lo miembros que la conformaban, en representación del Ayuntamiento de Cuenca, respondían todavía al organigrama que emanaba de las elecciones de 2003. Y por tal motivo, avisamos que en caso de que la misma se reuniera sin nuestra participación, impugnaríamos cualquier acuerdo que se adoptara, porque sería ilícito al ser contrario al derecho constitucional de representación. Estaba claro que, con esta medida, se sembraba la semilla para que fuera imposible farolear de lo que allí se tratase.

La negativa no oficial que recibimos de Martínez Cenzano, era el indicio más claro de que pretendían saltarse por encima la Comisión; y, por tanto, el Acuerdo de Murcia, por el que tanto habíamos trabajado. El anterior Alcalde, para censurar nuestra participación allí, dijo que la conformación de los integrantes, era responsabilidad exclusiva de la Secretaría de Estado de Fomento; lo que era totalmente falso, porque los grupos políticos que deberían estar por el Ayuntamiento de Cuenca, dependía del propio Ayuntamiento. La situación era tan absolutamente tramposa, que incluso continuaban siendo miembros de esa Comisión de Seguimiento, personas que habían dejado de ser concejales y representantes de la soberanía popular después del 25 de mayo de 2003; como por ejemplo, Luis Esteban Cava.

Esto nos indujo a incrementar nuestro grado de sospecha, para creer que lo que se estaba diciendo a la opinión Pública de lo allí tratado era una mentira tras otra. Por todo ello, no era descabellado pensar, que si ya se había dicho con anterioridad que en el seno de esa Comisión se había llegado a un acuerdo para ubicar la Estación en la Estrella, y que además era irreversible; si de nuevo anunciaron Cenzano y Cordente el 9 de febrero de 2004, en rueda de prensa conjunta, que el día 6 de febrero se había reunido la Comisión de seguimiento y había acordado la ubicación de la Estrella; estaba claro que esto, junto a la negativa de que estuviéramos presentes, suponía que ni había acuerdo oficial, porque se hubiera impugnado, ni seguramente se había celebrado la reunión referida ante los medios de información por estos dos señores.

Ante esta situación iXC, comenzó una serie de pesquisas tendentes a averiguar si realmente había existido esa reunión; y si había sido así; corroborar la veracidad de que se hubiese adoptado un acuerdo, para impugnarlo. No solamente todos los indicios con respecto a las agendas de los que deberían haber sido intervinientes, nos llevaron a saber que lo dicho en aquella rueda de prensa conjunta era incierto; sino que además, los secretarios tanto de Fomento, como del propio Ayuntamiento de Cuenca nos expidieron certificación de que no constaba en ninguna de las dos instituciones dicha reunión el 6 de febrero de 2004, a la que aludieron ambos personajes en su comparecencia conjunta ante los medios, para llevar a cabo la mayor farsa a la población conquense de la historia de nuestra democracia. No pudo haber acuerdo en aquella fecha, porque no hubo reunión. Se la inventaron. Ni lo hubo antes, porque si no hubiera sido del todo innecesario el montaje del 9 de febrero.

Por ello nos parece muy bien, que el Concejal de Izquierda Unida, vuelva a solicitar la actas de la susodicha Comisión para que de nuevo los responsables del entramado se retuerzan entre sus propias vergüenzas. Bovillo solicitará también si existe un acuerdo del Pleno, con respecto a la ubicación de la Estación; y de eso ya le informamos por anticipado que tampoco, porque con fecha de 1 de marzo de 2004, el Secretario General Actal. del Ayuntamiento de Cuenca, nos certificó documentación acreditativa de que el Pleno no había acordado nada en ese sentido; y después le aseguramos que tampoco.

Por otro lado también requiere el concejal de IU, en este caso con carácter urgente, los informes técnicos y jurídicos del proyecto técnico del recinto ferial y los informes de la Confederación Hidrográfica del Júcar que permiten hacer esta obra situada dentro de la “zona de policía” del río. También nos parece una buena acción política por parte de este Grupo Municipal, aunque también es conocido por la documentación requerida en su día por iXC, que ratifica la inundabilidad de la zona, y la necesidad de aplicar medidas correctoras para garantizar la seguridad, que suponen una intervención de gran envergadura sobre el cauce del Júcar; lo que conllevará un fuerte impacto ambiental

domingo, 4 de noviembre de 2007

¿Por qué no quieren mencionar ya a los técnicos, para defender el Apeadero de La Estrella?


Gonzalo Igualada en un acto de la Fundación DALPA, de la que es Presidente


Cuando empezó todo esto de la Estación del AVE, todos los defensores de que la Estación del AVE se situara en la Estrella, siempre aludían a una imposibilidad técnica para que el Tren de Alta Velocidad llegara soterrado hasta la ciudad. Nunca mostraban cuáles eran los estudios que avalaban esas aseveraciones; pero el efecto que pretendían producir sobre la opinión pública era claro; si lo decían los ingenieros, era como si se tratase de la palabra de Dios.

Sin embargo, Independientes por Cuenca se hizo con dos documentos que cambiaron de forma radical la táctica a seguir por parte de quien pretende hacer de un vertedero a más de cinco km de Cuenca, uno de los mayores lugares de especulación urbanística de nuestra historia. Conseguimos dos informes; uno, que pretendía demostrar la inviabilidad del soterramiento del viario hacia los terrenos de RENFE; y, otro que demostraba exactamente lo contrario. Lo que nadie se podía imaginar, era que mientras el primero pasó a ser la herramienta del engaño; el segundo fue ocultado rozándose incluso su desaparición.

Pero si eso ya de por sí era suficiente para generar la alarma, pues suponía una actitud inmoral y de legalidad cuestionable; aún era peor el hecho, de que se trataba de dos informes contradictorios, elaborados por los dos ingenieros de caminos municipales. Que el mismo servicio del Ayuntamiento emitiese informes con conclusiones radicalmente dispares era sospechoso.

El informe desfavorable a la Estación en el centro, y que fue utilizado por el anterior Alcalde Martínez Cenzano tanto en la Mesa del Pacto por Cuenca, como para frenar el ofrecimiento del Ministerio de Fomento de ubicar la Estación en el Centro con una dotación de 108 millones de euros, contenía datos que no se correspondían con los que están en la cartografía oficial. En concreto situaba el lugar de la Estación actual, los suficientes metros por debajo del nivel que viene señalado en los mapas tanto del Estado, como en el que se presentó para aprobación en el POM. Ello supone que para llevar las vías bajo tierra, tendría que cruzar el río por debajo, para evitar el hacerlo sobre 20 m de nivel que lo considera arriesgado. Al tener que ir por debajo del río, se tendrían que hacer túneles de más de 40 m de profundidad y de 20 km de longitud, lo que valoraba un sobrecoste de 300 millones por encima de lo presupuestado por el propio Ministerio. Pero claro, eso si hubieran sido ciertos los datos que se expresaban para hacer los cálculos.

El segundo informe, que contenía datos cotejables con los mapas oficiales, estimaba un soterramiento en falso túnel, con una longitud de unos 3,5 km; y una sobrecarga de presupuesto de unos 40 millones de euros; que es una cantidad asequible para ser asumida a cuatro bandas entre las administraciones locales, autonómicas y del Estado.

Pero como ya se ha dicho antes, una vez descubiertos, nunca más se volvió a hacer referencia a esos técnicos espectrales y a sus informes fantasmagóricos que nunca fueron mostrados a la opinión pública. Y claro, si no lo enseñaban, lo normal es que hubiese gato encerrado.

El informe que sirvió de coartada para Cenzano, Cordente y a quien servían éstos, había sido elaborado por Gonzalo Igualada, que era quien lo firmaba; y eso, si lo anterior generaba dudas, ahora se transformaba en certidumbres. Se trata de un funcionario municipal, que es jefe del Servicio de Ingeniería del Ayuntamiento de Cuenca, pero que también es propietario de una constructora llamada DALPA, que a su vez está asociada con otras cuatro para conformar DAVECON, que ya anunció tener intereses comerciales en el ámbito inmobiliario en las proximidades del paraje de La Estrella, donde se pretende instalar el Apeadero.

¿Será para ocultar lo que antes utilizaron en los despachos, el motivo por el que ya no mencionan los susodichos condicionantes técnicos que tanto aludían con anterioridad?

¿Habrá preferido Pulido poner tierra de por medio al informe “Igualada”, como ya lo intentó Cenzano una vez descubierto; aunque ello le suponga decir sandeces que incluso perjudican a su Partido? No me negarán, que decir que la cuestión de la Estación de Cuenca podría retrasar la puesta en funcionamiento del AVE; además de ser una idiotez, perjudica el discurso del Partido Popular que debe censurar los retrasos que serían responsabilidad exclusiva del Gobierno de Zapatero y no de los conquenses. ¿o no? ¿Y por qué salió Pulido el otro día, para avalar la intervención en prensa de Igualada, con referencia a la insulsa algación que ratificaba la postura del Ayuntamiento favorable al Apeadero de La Estrella?

¿Qué piensan ustedes de todo esto?, porque a mí, sinceramente, el hedor que desprende me produce nauseas. Aunque lejos de ser pesimista, pienso que con diez mil alegaciones en la cartera y sabiendo que tenemos el respaldo popular, la cosa se pone cada vez más interesante.

viernes, 2 de noviembre de 2007

El anuncio del nuevo Hospital de Cuenca era otro farol preelectoral; y ahora lo demuestran los Presupuestos de Barreda


Sonó raro el anuncio que hizo Barreda a dos meses para celebrarse las elecciones locales y autonómicas, cuando se presentó en Cuenca y dijo que se haría un nuevo hospital en nuestra ciudad, en el plazo máximo de cinco años.

Y decimos que nos parecía extraño que el Gobierno de Castilla la Mancha, que siempre había mostrado su rechazo a la propuesta de iXC para que Cuenca contara con un nuevo hospital, y que como mucho presentaba un "apaño" para el actual; de la noche a la mañana cambiara de postura, si no existía de por medio un interés electoralista, pero con pocas ganas de cumplirlo. Y eso ahora, después de cinco meses de que se les pasara el apretón electoral, se demuestra una vez que el Gobierno de Barreda elabora los Presupuestos Generales de la Junta, que es "el misal" de la política, y vemos que prácticamente nada de nada; y, por supuesto, en cinco años menos.

De los más de 130 millones de euros que prometió, Barreda reserva poco más de seis millones y medio de euros, que son los que aparecen en los presupuestos de Castilla-La Mancha para la elaboración del Plan Funcional, la redacción del proyecto y dirección de las obras del nuevo hospital, de entre las cantidades reflejadas en las previsiones presupuestarias sanitarias para los años 2008-2010.

Como vemos, una vez más, cada vez que se nos ilusiona desde el Gobierno manchego por un proyecto pasa lo mismo, que en el caso de un nuevo hospital para Cuenca, se trata de una necesidad perentoria. Si hacemos algo de memoria, no podemos evitar aludir desde la asociación de ideas que surge en nuestro pensamiento, la promesa de Bono en su primera campaña para autonómicas en el año 83, con respecto al Palacio de Congresos y Exposiciones de la ciudad de Cuenca que, venticuatro años después, sigue sin ni siquiera ser un proyecto sobre algún plano; pero eso sí, sorteando el tiempo entre los ilusos, a base de disculpas. Como la más recinte; que tras 24 años de permanecer en el Gogierno de la Autonomía, y doce en el del Ayuntamiento, ahora culpan al nuevo Alcalde, que no lleva ejerciendo su cargo mucho más allá de lo que dura un suspiro, de no acelerar los planes de urbanismo que tenía Cenzano con respecto a llenar de edificios los antiguos terrenos de la RENFE para favorecer a los tres caciquillos de siempre.

O si no aquella promesa de la campaña del 95. Era la primavera de 1995 y el PSOE se preparaba para afrontar unas elecciones que presagiaba muy complicadas. El 25 de junio del año 92, los conquenses habían salido en masa a la calle para reclamar la Autovía Madrid-Valencia por Cuenca, prometida desde el 89, e incluida en el BOE en el 91. Salieron más de veintisiete mil personas, pero el que debía haber estado a la cabeza, Martínez Cenzano, entonces Alcalde de Cuenca, esa tarde se quedó en su casa, algo que muchos entendieron como un acto de cobardía.

En aquella campaña electoral, si el PSOE quería afrontarla con alguna garantía, era necesario engordar la chistera de los engaños.

Por aquel entonces se repitieron promesas, como la del Palacio de Congresos y Exposiciones que llevaba más de diez años guardada entre nactalina en el baúl de los recuerdos; o, la Autovía de Tarancón, que repetían una y otra vez que estaba en fase de proyecto y que se empezaría al año siguiente; o la Joven Orquesta Nacional de España, que sin duda se instalaría en Cuenca, en el nuevo edificio de Palafox. Pero eso, por sí solo, era insuficiente ante el fiasco y el sentimiento de iniquidad que sentían los conquenses. Era necesario inventarse algo nuevo. Y Cenzano se sacó de la chistera el “Museo de las Ciencias” y el “Jardín Botánico de Castilla la Mancha”. Pero eso no le sirvió, y el Partido Popular se hizo con la Alcaldía de Cuenca en manos de Ferreros –a pesar de que el apoyo al PSOE fue todo un récord-.

Ya para las elecciones del 99, con un PP en clara desventaja por la mala gestión de Manuel Ferreros que repetía como candidato, para el PSOE sólo era necesario repetir las mismas promesas porque se habían incumplido, con la salvedad de un pobre y poco competitivo “Museo de las Ciencias” que no crea ningún interés en los turistas y nada más es visitado por escolares y ancianos en viajes subvencionados por la Junta. De nuevo, presentaron en su programa la ejecución y puesta en marcha de lo que todavía llamaban “Jardín Botánico de Castilla la Mancha”, y la JONDE. Y Cenzano consiguió su segunda legislatura.

Pero éste -el Jardín- no se ubicó, ni jamás lo hará en Cuenca, ya que el día 6 de mayo del 2003, con la presencia del rector de la Universidad Regional de Castilla-La Mancha, el director de la Escuela de Ingenieros Agrónomos de Albacete, el director de la Oficina de Gestión e infraestructuras de la UCLM, el alcalde de la ciudad, el consejero de Ciencia y Tecnología, y el presidente de la Asociación Española de Jardines Botánicos, se plantó una encina y se descubrió un monolito conmemorativo en el lugar donde está en la actualidad; Albacete.

Unos meses antes, a lo de Cuenca ya lo empezaron a llamar de otra forma: “Ars Natura”. Estaba claro que tenían que buscar un nombre sugerente, casi exclusivo, para lo que ya no podía ser el “Jardín Botánico de Castilla la Mancha”, porque ese ya estaba en Albacete. No se sabía lo que se pretendía con ese proyecto, pero el nombre tenía que ser atractivo para presentarse a las elecciones del 25 de mayo de 2003, con algo que fuera llamativo para los electores. Se habían intentado apropiar del logro del trazado del AVE, repartiendo miles de boletines a todo color con la leyenda “hacemos” y grandes carteles en las paradas de autobús, pero eso la mayoría sabía que no era cierto.

Y de nuevo llegaban unas elecciones complicadas, con un nuevo Partido Político emergente, Independientes por Cuenca, fundado por los líderes de la Plataforma Cívica, que además de contar con el gran aval de esta infraestructura que supone la esperanza de futuro para nuestra tierra, había captado el interés de los conquenses reivindicando la Estación en el Centro –se recogieron unas diez mil firmas-. El PSOE, una vez más, tenía que abrir el baúl de los recuerdos, y desempolvar la chistera de las falsas promesas para intentar revalidar su mayoría absoluta: Que si de nuevo las autovías, que si el tren, que si el Palacio de Congresos; y, esa vez, como novedoso por el nombre, “Ars Natura”, que se encargó el propio Bono de presentar en un acto despampanante, entre multitud de medios de información y autoridades, la maqueta de un edificio rodeado de ríos, lagos y bosques, ubicado en la ladera del Huécar del Cerro del Socorro. No se corresponde ni el edificio, ni afortunadamente el lugar en el que se va a alojar.

Los socialistas sabían que el peligro no era el PP, que presentaba un candidato de repuesto; sin embargo los de la Plataforma…

Pero el PSOE revalidó la mayoría absoluta por un par de decenas de votos -nunca olvidaré la imagen de Cenzano, aúpa del entonces Secretario Provincial de su partido, Máximo Díaz Cano, cuando se conocieron unos resultados, de los que siempre me quedará la duda por no haberse consentido abrir la caja de los nulos-. Ars Natura, como el incompetente “Museo de las Ciencias”, servirá de nuevo para que las escuelas y hogares de pensionistas lo incluyan en sus itinerarios, pagados por la Junta; y me temo que también pasará desapercibido para el turismo.

Lo mejor, que se atreven, ahora sí, a dar un plazo; para finales de 2008 o principios de 2009, aunque siguen sin el proyecto museístico y de viabilidad; es decir, ni qué va a haber allí, ni para qué va a servir.

Ya advertimos en su día, que las promesas tienen mayor o menor credibilidad dependiendo de quién y cuándo las haga; y, sinceramente, los personajes que protagonizaron el anuncio del nuevo hospital para Cuenca, ni Barreda ni Cenzano, a dos meses de elecciones, de unas elecciones complicadas, eran objeto de nuestra confianza.

jueves, 1 de noviembre de 2007

artículos para el recuerdo.- José María Barreda fue el responsable de que Cuenca perdiera el Campus Universitario que ya tenía por Real Dercreto




Era a principios de los años ochenta y Cuenca se acababa de quedar sin los trenes Talgo, que la conectaban con Madrid, Valencia y Barcelona, en beneficio de la línea por Alcázar y Albacete, que era electrificada y doblada.La decisión del Gobierno de la UCD, que administraba el País en minoría con los nacionalistas de CIU, suponía el abandono de la línea ferroviaria Madrid-Valencia por Cuenca y, como se ha demostrado con los años,la incomunicación y la imposibilidad de cualquier desarrollo industrial de nuestra ciudad.Se acababa de condenar a Cuenca a no beneficiarse de la riqueza que iba a suponer la entrada de la democracia, la España de las autonomías y la incorporación de España en el Mercado Común europeo.

Así las cosas, el Gobierno de Adolfo Suárez, que sabía la que se le venía encima a nuestra tierra, aprobó un Real Decreto por el cual Cuenca podría encontrar su futuro por la vía universitaria.El Real Decreto 1789/82, de 24 de julio, aprobó el reparto de centros universitarios de nueva creación, que le concedió a Cuenca: Facultad de Ciencias Económicas, Facultad de Empresariales, Facultad de Farmacia, Facultad de Derecho, Escuela Técnica y Superior de Arquitectura, Escuela Universitaria de Ingenieros Forestales, Escuela Universitaria de Informática, Escuela Universitaria de Traductores e Intérpretes. Además de las ya existentes de Formación del Profesorado, Enfermería, Geografía e Historia y Graduados Sociales.

Pero en la primavera del 83, se celebraron las primeras elecciones autonómicas, y el todavía joven diputado nacional por la provincia de Albacete, José Bono, se hizo con el poder de Castilla la Mancha, una autonomía creada al amparo de la partición de Castilla, y con una provincia, la suya, que procedía de la región murciana.En el nuevo gobierno de Bono se encontraba José María Barreda Fontes, que era profesor de Historia Contemporánea del Colegio Universitario de Ciudad Real y representante de la Rectora de la Universidad Complutense en el mismo.Muchas habían sido las presiones que recibió el Gobierno de España desde el ámbito manchego, para que no se desarrollara el Decreto de reparto de centros universitarios.

Así, tras las elecciones generales del 29 de octubre de 1982, y ya con el Psoe en el poder, se derogó el Real Decreto, aunque respetánodose la Ley de creación de la Universidad de Castilla la Mancha. Después, con la autonomía ya en manos de Bono, se hicieron varios informes acerca de cuál debía ser el nuevo reparto de estudios, pero destacó el que el Psoe castellanomanchegó asumió, era el de la Junta de Comunidades, conocido como "Plan Barreda" por cuanto éste era el titular de la Consejería de Educación en esos momentos y lo mandó elaborar.

En enero de 1984 el proyecto de José María Barreda entra en la recta final, conteniendo para Cuenca el reparto más despiadado de lo jamás imaginable -ni siquiera contemplaba una facultad, ni la única que finalmente concedió el Ministerio, ni Bellas Artes-.Los representantes socialistas de Cuenca, se mostraron abiertamente a favor de la supresión del Real Decreto que tanto beneficiaba a Cuenca. En el libro "La memoria colectiva" -José Luís Muñoz 1987- se recogen algunos testimonios deplorables sobre ésta, la tercera consecuencia nefasta de este “invento” de hace venticinco años.

Ahora, después de haber transcurrido ventidos años desde que Barreda eliminó de un plumazo las aspiraciones de Cuenca en materia universitaria y siendo presidente, encarga a sus acólitos que lancen el mensaje en Cuenca de que la ampliación de titulaciones es un tema cerrado. Pero no dice lo mismo en Albacete, donde en presencia de la Ministra de Educación, anunció la creación de dos nuevas ingenierías que sirvan de apoyo al triángulo industrial aeronaval, que tiene su principal vértice con la instalación de la empresa EUROCOPTER en Albacete; y los otros dos vértices en Illescas -Toledo-, y Almagro -C. Real-, con la fabricación de componentes del nuevo AIRBUS europeo.Tampoco para Barreda está cerrado el tema de ampliación de titulaciones universitarias en Guadalajara, donde ha prometido, y empieza a cumplir su promesa con la firma de un convenio con la Universidad de Alcalá y el Ayuntamiento para la cesión de terrenos, un Campus Universitario de nueva creación, que dispondrá de la mayor parte de las carreras con mejor salida laboral, sobre todo dentro del contexto tecnológico.

J L Collada

Artículo publicado en la Web de iXC el 28 de mayo de 2006