El Tiempo en Cuenca

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Por culpa de Cenzano y Pulido, más de Pulido que de Cenzano, la ampliación del Museo de A. Abstracto no estará cuando se decida la Capitalidad Europea


Pulido en el acto de imposición de la medalla de oro del Patronato Universitario Gil de Albornoz a Cenzano y a Luis Muelas, en reconocimiento por su gran labor al frente del Ayuntamiento y la Diputación respectivamente.


LA OPINIÓN.- El viernes 28 de marzo de 2008, el alcalde de Cuenca, Francisco Pulido, acompañado por el concejal de Cultura, Emilio Català, anunció en rueda de prensa y tras la reunión que mantuvo con el director de la Fundación Juan March, Javier Gomá, con el arquitecto Juan Navarro Baldeweg y con el director de Exposiciones de la Fundación, Manuel Fontan que el proyecto de ampliación del Museo de Arte Abstracto de Cuenca estaría finalizado en 6 meses, y que posteriormente se iniciarían los trámites para la adjudicación de la obra que podrían prolongarse por unos dos meses y, finalmente, la ejecución de la misma que se estimaba en unos dos años. Es decir, que hoy, 9 de diciembre de 2009 estaríamos a tan solo 7 meses de la apertura de los nuevos espacios y por tanto de este recurso cultural tan importante para nuestra ciudad ya adaptado a las necesidades actuales y completamente renovado, ya que éste debería estar concluido según aquellas declaraciones del Primer edil a finales de agosto de 2010.

Sin embargo, una vez más la historia se repite y hoy el mismo personaje que se ha reunido con el otro mismo personaje, o sea, el arquitecto, nos vuelve a presentar la finalización del proyecto de ampliación, es decir, de los planos, porque no es otra cosa, emplazándonos para otros tantos meses como en aquella ocasión, y por eso mucho nos tememos que si en dibujar los dichosos planos están tardando veintitantos meses, para que se lleven a cabo el resto de los pasos, entre los que se encuentra la tramitación burocrática y luego realizar las obras y dotarlo de contenido después de finalizadas éstas, va a pasar aún bastante más de los dos años de los que hablaron hace ahora casi otros dos, aquel 28 de marzo de 2008.

Por aquel entonces Pulido destacó “la importancia de este proyecto que dotará a Cuenca de un nuevo espacio cultural que vendrá a complementar nuestra oferta de cara a conseguir la capitalidad cultural en el año 2016", como no podía ser de otra forma, pues es la frase obligada en estos tiempos que corren para cualquier político del lugar que se precie, o de cualquier otro que nos visite de este invento de autonomía que se empeñaron en llamar Castilla la Mancha. Pero, siendo muy optimistas, si seguimos a rajatabla el mejor de los calendarios posibles, dando un mes para la presentación de los planos, cuatro más para la tramitación burocrática y otros 24 para la ejecución de las obras –de las que no nos ha hablado sobre la forma de financiarlas-, y otro mes para la dotación de contenido, nos situamos en el verano de 2012, fecha posterior a la que se decide la ciudad que será la Capital de la Cultura Europea en el año 2016, con lo que un recurso cultural de tanta importancia no contará todavía con todo su potencial en el momento en el que el jurado valore todas las opciones que presenten las ciudades que aspiran a ese galardón, que ya habrá sido en septiembre u octubre de 2011.

No está pendiente Pulido de lo que pasa, o pronto se le olvida; por ejemplo, ya les decíamos en El Cronista hace unas semanas que va a firmar, si se cumple lo anunciado por él mismo y la vicepresidente del Gobierno manchego, María Luisa Araujo, este mismo mes de diciembre, el mismo convenio para el Palacio de Congresos y Exposiciones que firmara ya Martínez Cenzano con la Junta el día 10 de noviembre de 2006 y, ahora, nos hace algo parecido con los planos para la ampliación del Museo de Arte Abstracto. Al menos podía informarse y repasarse los temas antes de dar las ruedas de prensa, para no quedar de esta manera.

Deberían haber puesto entusiasmo y esmero, aunque ya sabemos que eso en Cuenca no se lleva, y hablo en plural, porque de esta eternización tampoco puedo excluir al alcalde anterior. Ya lo anunció Cenzano el 21 de marzo de 2005, y tenía más de dos años para haber avanzado de forma sustancial en el asunto, incluso para haberlo dejado casi concluído, pero no hizo prácticamente nada; eso sí, a unos meses de elecciones mercadeó con el tema utilizando la cultura como coartada y presentando junto a Barreda la candidatura europea, como siempre ha hecho el Psoe cada vez que llegan las elecciones; recordemos aquél eslogan de “Cuenca, Marco Incomparable para la Cultura” que usó el Psoe ya en la campaña del 83, que fueron las primeras elecciones locales y autonómicas, para convencernos de que el desarrollo futuro de Cuenca no iba a venir de la industria productiva, ni de la Universidad, ni de las comunicaciones, ni de la capitalidad administrativa, ya que eso se reservaba para otras lugares de la recien estrenda Autonomía.


Así que entre el uno y el otro, aunque más por el uno, Pulido, que por el otro, Cenzano, en esto también vamos a llegar tarde.