El Tiempo en Cuenca

domingo, 18 de noviembre de 2007

El turismo en Cuenca no arranca; aunque nos dicen lo contrario.



El sector turístico en Cuenca no arranca, no acaba de despegar; es incapaz hasta el momento de ofrecer una alternativa que no solamente pase por la explotación pasiva de la exposición del patrimonio natural e histórico, sino que además estimule su crecimiento con opciones de ocio que indujeran a los visitantes a tener en cuenta nuestra provincia para mucho más que el simple hecho del esparcimiento contemplativo, que no los retiene en la mayoría de los casos más de unas horas.

Es cierto que en los últimos 10 años Cuenca ha tenido un crecimiento significativo en número de visitantes y pernoctaciones, pero igual de cierto es que ese crecimiento ha sido inferior a la media nacional, y menor que el registrado en provincias como Albacete o Ciudad Real.

El Plan estratégico del sector turístico en la región para 2006-2009 reconoce que el aumento en la estancia media y el gasto medio por turista son las asignaturas pendientes para el sector. Y ocurre que Cuenca, con 1.69 días por viajero, se encuentra entre las 10 provincias con menor estancia media, cifra que además no ha conseguido incrementar en los últimos 10 años.

Incrementar en Cuenca la estancia media hasta los 2.05 días de Albacete, no digamos hasta los mas de 4 días en que se sitúa la estancia media a nivel nacional, supondría un aumento de algo más de 122.000 pernoctaciones para el mismo número de viajeros entrados en el año.

Es necesario dotar el sector turístico de personal más cualificado; y para eso es necesario desarrollar proyectos como la incumplida promesa, siendo Marina Moya la Presidenta de la Diputación, de instalar la Escuela de Hostelería de Lausan.

No se puede incrementar las cifras de visitantes, si se continúa parasitando a la espera de un turista atraído exclusivamente por los recursos naturales, arquitectónicos o museísticos. Por eso se deben fomentar los circuitos turísticos que contemplen, no solamente la observación como única actividad; sino además otra serie de atractivos como una gran variedad de espectáculos culturales y de ocio. Por ejemplo, no se puede entender que la ya pobre oferta del Ayuntamiento en este sentido, se paralice totalmente en los meses de verano. Es inaudito que el Auditorio se encuentre prácticamente cerrado en verano.

Se debe cuidar escrupulosamente la gastronomía local, como fuente de atracción. Es una imprudencia intolerable, que el turista sea objeto de la picaresca de algunos empresarios que le ofrecen gato por liebre; es decir, le presentan como ejemplo de la cocina autóctona aquello que no pasa de ser el plato de una tarde de excursión campera. Tampoco favorece el baile especulativo de precios que, muchas veces, supera ampliamente el de otros sitios de mayor resonancia y empuje turístico.

Pero las Instituciones no ayudan; el 3 de octubre del 2005 iXC presentó una moción para que se creara y se ubicara en nuestra ciudad el Instituto de Turismo de Castilla la Mancha; pero, se fue a Toledo.

La construcción de un Palacio de Congresos es imprescindible para el desarrollo del turismo de reuniones en Cuenca. Un yacimiento de prosperidad y empleo que no podemos seguir desaprovechando.

Igual que en Albacete, en Cuenca hace ya muchos años que se debería haber inaugurado su Palacio de Congresos -lo prometió Bono en su primera campaña electoral en el año 83-, pero a cambio sólo recibimos excusas para explicar que los presupuestos de la Junta de Comunidades, no han consignado partida alguna para esta infraestructura en los próximos años.

50 ciudades españolas cuentan actualmente con esta infraestructura, o van a inaugurar su Palacio de Congresos en los próximos años.

El turismo de reuniones –congresos, convenciones y viajes de incentivos- mueve 2.000.000 de turistas al año, más de 10.000 reuniones, 1.500 millones de euros de negocio, y lo hace en la que para otros tipos de turismo es temporada baja. Viajeros cuya media de gasto supera con claridad a otros tipos de turismo.

La ubicación de Cuenca entre Madrid y Valencia, y su potencial en el turismo cultural y en la naturaleza, la convierten en destino ideal para el turismo de reuniones.

Con los actuales niveles de ocupación –en torno al 30% en los meses de temporada baja sobre un total de casi 2.000 plazas-, Cuenca cuenta con capacidad de alojamiento suficiente como para asumir un eventual aumento de la demanda en congresos y reuniones. Un Palacio de Congresos induciría además la construcción de nuevos hoteles que a su vez permitirían aumentos en la afluencia de turistas.

Un Palacio de Congresos estimularía al sector turístico, no solo de la capital, también de su cinturón provincial más cercano. Según los expertos de la FEMP, “Los beneficios de los Palacios de Congresos no distinguen entre destinos litorales, industriales o monumentales, y siempre mueven nuevas inversiones en las ciudades en las que se ubican. Nuevos hoteles, galerías comerciales y centros de ocio son consustánciales a estas edificaciones, como lo son también las empresas de profesionales relacionadas con las relaciones públicas”.

Independientes por Cuenca presentó una Moción para que se instara al Gobierno regional para que de forma inmediata a consignar la financiación necesaria para la construcción del Palacio de Congresos de Cuenca, cuyo proyecto arquitectónico debe diseñar un edificio con la capacidad y el carácter emblemático que Cuenca merece. Pero no hubo ninguna respuesta a nivel presupuestario; y para 2008 tampoco.