El Tiempo en Cuenca

sábado, 5 de julio de 2008

La eternización del cumplimiento definitivo de la promesa del Nuevo Hospital, no puede ser una excusa para tener a la deriva el “Virgen de la Luz”

Hospital "Virgen de la Luz" de Cuenca



Desde que Barreda prometió, en enero de 2007 a 4 meses de las elecciones, la construcción de un Nuevo Hospital para Cuenca, y que según él mismo estaría en funcionamiento en 5 años desde el anuncio, ya ha pasado año y medio, y ahora ya se habla de finales de 2013 como fecha de inauguración; pero mientras tanto, el actual Hospital Virgen de la Luz, continúa su declive, por su abandono a la deriva, que se inició desde antes de las transferencias.

En estos años, la desidia sufrida por el “Virgen de la Luz” nos ha abocado a una situación de crisis ya insostenible, evidencia de un abandono que es paradigma del abandono de Cuenca en esta Comunidad Autónoma; ningún servicio de alta especialización en Cuenca que, prácticamente convertido en hospital comarcal, obliga a los conquenses a echarse a la carretera para obtener atención sanitaria en los hospitales de Toledo, Albacete o Ciudad Real.

Y esa promesa, mientras nos tememos que se va a eternizar su cumplimiento definitivo con excusas injustificables para retrasar su tramitación, ejecución y puesta en funcionamiento, no debe servir de causa para que no se invierta lo necesario y se implanten las especialidades médicas y quirúrgicas, así como la tecnología que necesitan los conquenses para recibir ya un servicio hospitalario moderno y adecuado a las necesidades para evitar desplazamientos que deberían ser innecesarios, y que además de ser discriminatorios, molestos e injustos, en muchos casos suponen un riesgo añadido para la vida de los pacientes.

Es penoso, y además debería producir mucha preocupación y escándalo entre nosotros, que, por ejemplo, enfermedades de mayor incidencia en una época como la actual, por el estilo de vida de una sociedad que funciona de manera trepidante, como los accidentes cardiovasculares, cerebrales, etc; no puedan ser atendidos con la rapidez imprescindible para salvar las vidas de personas, por no disponer ni de la tecnología ni del personal cualificado para intervenir de forma adecuada con la urgencia que se requiere, obligándose por ello a desplazamientos que conducen al deterioro definitivo de los enfermos.

Un indicativo de la política que se denuncia, lo es el Decreto 18/2005 de 15 de febrero a partir del cual desapareció el banco de sangre de Cuenca en beneficio del de Albacete, del cual depende en la actualidad. Y otro, más grave, es que el Virgen de la Luz, y por tanto Cuenca, sigue sin disponer de una unidad de hemodinámica básica e importantísima para urgencias como las ya relatadas, y otras como accidentes de tráfico o de otro tipo. Además, las carencias anteriores son solamente algunas de las que hay una larga lista.

La disposición transitoria del Decreto establece que el Área de Salud de Cuenca pasa a depender del hospital de Albacete. Como su nombre indica, esta decisión es transitoria y entendemos en Independientes que se debe corregir cuando, según las previsiones del apartado 3.b del artículo 5, se decida el ámbito de los centros autonómicos de transfusión de Castilla-La Mancha.

Exigimos una ampliación significativa ya de la cartera de servicios del hospital de Cuenca, para que los conquenses dejen la carretera y puedan ser atendidos en su tierra. Para que los conquenses, enfermos y familiares, dejen de peregrinar hacia los hospitales de Toledo, Albacete y Ciudad Real y termine este calvario.

No se puede tolerar que los enfermos de Cuenca tengan que seguir siendo trasladados a otros hospitales de la autonomía, para recibir el tratamiento que les debería ofrecer el todavía principal hospital -único del SESCAM- de una provincia en pleno siglo XXI.

Y eso las autoridades de Cuenca lo deben exigir.

No hay comentarios: