El Tiempo en Cuenca

jueves, 25 de septiembre de 2008

La Ronda Oeste de Cuenca; una carretera de juguete con el ancho de un carril en cada sentido, en la que se dibujaron dos rayas para parecer una Atovía


LA OPINIÓN.- La Ronda Oeste de Cuenca costó menos de 8 millones, y se necesitaron más de 12 años para su inauguración; una carretera de juguete con el ancho de un carril en cada sentido, en la que se dibujaron dos líneas para parecer que tiene cuatro. Y encima, lo estamos padeciendo ahora, se abrió la misma semana de los comicios locales cuando le faltaba más de tres meses de obras.

En un artículo anterior, decíamos que una de las causas por las que el Ayuntamiento de Cuenca lleva sufriendo su crisis económica particular desde hace lustros, es la situación de privilegio en que mantiene a algunos empresarios, sobre todo del mundo de la construcción; y Sarrión es uno de ellos.

Abraham Sarrión fue el adjudicatario de este engendro pintado de autovía en el que han convertido a la Ronda Oeste de Cuenca; aunque muchas fueron las declaraciones del entonces alcalde y del constructor, presentándonos el proyecto como si fuera una de las principales arterias de Manhatan.

Pero lo cierto y verdad es que al final ha resultado ser poco más que el camino de Nohales dividido en cuatro tiras, a través de las cuales los coches, autobuses y camiones se adelgazan para circular desafiando las leyes de la impenetrabilidad por eso de que como hay una raya que dibuja dos carriles en cada sentido, hay que pasar al de alante como sea. Y ahora que todos nos creíamos que aunque mal, ya estaba hecha, van y nos la cierran porque la apertura fue una opereta de las de antes de elecciones, y aún le faltaban más de tres meses de obras.

Sarrión es uno de los privilegiados por nuestro Ayuntamiento, sí; y uno de los ejemplos de ello lo tenemos en aquella estructura de hierro que hay en Hermanos Becerril, atravesando de parte a parte la carretera que sale hacia Valencia; que no se sabe muy bien si es una pasarela de peatones, una pista acrobática de bicicletas para que los niños campen sueltos demostrando sus habilidades mientras los padres se toman unas cañas por los bares de la zona, o el boceto del Bosque de Acero de la hija de Moneo. Pero el caso es que se llevó unos cuantos millones de euros por algo que no sirve de nada. Y con lo de la Ronda Oeste se lleva la medalla de oro del Ayuntamiento, y con lo del Apeadero del AVE el título de "hijo predilecto"; encima de hacerla mal y tarde, de retirar las máquinas para abrirla sin acabarla, ¿por qué no obligan a Sarrión a adoptar la estrategia con las medidas necesarias para que no haya que cortarla?

La noticia que destacamos hoy, no es, ni más ni menos, que una más de aquellas tantas que nos deben servir de espejo donde aprender a percibir nuestras miserias; porque si no comparamos, las casas de San Martín para nosotros seguirán siendo rascacielos; y la destrucción y aniquilamiento del patrimonio arquitectónico de siglos, nos parecerá incluso motivo de alegría porque eso significa la entrada a la modernidad. Y encogeremos nuestros coches porque vamos por una autovía, aunque ésta no sea mucho más ancha que el peor camino de cabras.

Hace un año, la noticia fueron los noventa millones de euros para una de las rondas de Toledo; ahora lo es los más de 18 millones que anunció ayer Barreda para otra circunvalación más en Albacete, y hace medio año cuarenta y tantos millones en Talavera; aquí ocho millones y doce años que ahora son trece años y tres meses.

Ya próximas las elecciones locales del año 95, estando Cenzano agotando su primera legislatura en la Alcaldía, firmó un convenio con el Ministerio de Obras Públicas que consistía en que el Estado se comprometía a la ejecución de una autovía que circunvalara la ciudad por el oeste. Al Psoe se le presentaba una campaña difícil por el incumplimiento de la Autovía Madrid-Valencia por Cuenca y lanzaba promesas que o no han llegado a materializarse; o, como en este caso, se han eternizado y empequeñecido -Palafox y la JONDE, Jardín Botánico de Castilla la Mancha, Autovía de Tarancón, etc.-.

Tuvieron que pasar diez años; diez años saliendo una y otra vez en los Presupuestos del Estado, para que este proyecto saliera de los cajones y por fin empezase a cobrar cierta consistencia. El 16 de septiembre de 2005, el Consejo de Ministros autorizaba la suscripción de un nuevo convenio que establecía unas líneas de colaboración entre el Ministerio de Fomento y el Ayuntamiento para relanzar la realización de la Ronda Urbana Oeste de Cuenca. El Estado aportaba la cantidad de 7.926.839 euros y el Ayuntamiento cedía los terrenos y aceptaba su titularidad para costear su mantenimiento.

Al final, han hecho falta más de 12 años -qué digo 12, si ahora hacen falta otros tres meses-, para que los conquenses podamos disponer de una calle, que en un principio se concibió con características de Autovía pero que se ha quedado en una calle “a secas”. Se trata de una vía con una calzada estrecha, con una mediana que la divide en dos, pero con una anchura insuficiente para que discurran dos corrientes de tráfico en cada sentido; por mucho que se hayan pintado líneas divisorias. Si a esto le unimos, la sinuosidad del trazado y la inexistencia de ascenes convertidos en aparcamientos –incluso de camiones-, resulta que lo que iba a ser un viario moderno de alta capacidad, es una calle corriente y moliente que su falsa apariencia para alardear ser algo más, la hace ser insegura y peligrosa; por lo que ya se está llenando de los dichosos badenes como mal menor; siendo así también lenta y molesta.

Y es que en Cuenca se ven siempre las cosas con complejo, y así nos va. Si en Toledo, en Albacete, Guadalajara o C. Real se mira hacia el futuro y éste se contempla con ambición, a lo grande; aquí, en cambio, todo se nos hace grande y con poco nos dejan contentos. Si en Toledo se invierten noventa, aquí con ocho, todos felices. Si en C. Real se tarda 3 años; aquí con que se hable del asunto durante veinte y se haga en otros diez, satisfechos; si total, “con ir tirando, que no es poco, no nos podemos quejar”.

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